15 Septiembre 2017

 

Críticas al Proyecto de Ley de las Residencias Médicas

El senador Jorge Iván Ospina llama a una audiencia pública a los involucrados en la formación de los residentes antes de aprobar el proyecto de ley que cursa en el Congreso.

El senador de la Alianza Verde Jorge Iván Ospina afirma que el proyecto de ley que busca que los residentes médicos se les pague al menos tres salarios mínimos más prestaciones y se reconozca su condición de profesionales sin que tengan que cubrir las costosas matrículas, no puede ser aprobado a pupitrazo limpio en la Comisión Séptima del Senado.

Después de que la iniciativa legislativa fuera aprobada por la Cámara de Representantes el pasado 15 de junio, el congresista vallecaucano considera que el proyecto tiene un error en la metodología porque primero debió ser discutido con todos los actores involucrados en la dinámica de la formación de residentes, como las universidades, las facultades de medicina, los hospitales universitarios y los ministerios de Educación y Salud. Para el senador Ospina el documento tal y como está, vulnera la autonomía universitaria. “La ley establece que las universidades privadas están en libertad para fijar las tarifas a la hora de vincular a un residente y este proyecto de ley no puede desconocer esa autonomía. Hay que llegar a un consenso con las universidades para definir un piso tarifario y acabar con el abuso en el cobro de los posgrados”.

De otro lado, el exalcalde de Cali y exdirector del Hospital Universitario del Valle considera que la matrícula solo se debe condonar cuando hay una retribución social en el ejercicio de la especialización. “Una vez que el residente sea especialista debe prestar un servicio social en la periferia del país, en las zonas apartadas, justamente allí donde ninguno quiere trabajar. Esa es una de las formas de acortar la desigual- dad que existe entre las capitales y los municipios, pero desafortunadamente no quedó consignada en este proyecto de ley”.

Otro aspecto para debatir, según el Senador, es que no todos los residentes son iguales. “Debemos brindarles más apoyo a quienes provienen de los estratos populares, de la universidad pública y no cuentan con los mismos recursos ni las condiciones que tienen los médicos que pertenecen a las clases más privilegiadas y pueden costear el pago de una residencia en un piso tarifario lógico y no estrambótico como ocurre”.

Como médico cirujano del Instituto Victoria de Girón en La Habana, Cuba, y especialista en gestión de la salud de la Universidad Icesi, el congresista asegura que es hora de rediseñar el sistema de formación en residencias para evitar un problema de salud pública por la falta de especialistas en algunas áreas con alta demanda poblacional. “No podemos continuar con la hipertrofia en ciertas especialidades médico-quirúrgicas para las ciudades y la minusvalía en otras especializaciones para las regiones donde la oportunidad para el acceso a una cirugía, a la interconsulta o a la ayuda diagnostica resultan realmente aberrantes”, puntualiza.

Como complemento y para fortalecer la calidad en el sistema de residencias, explica, el país necesita ajustar los cupos de las especialidades médicas a los cambios demográficos y epidemiológicos de población. “En Colombia faltan especialistas y puede que tengamos el 97 por ciento de cobertura en salud, pero portar un carné no implica que exista atención oportuna y adecuada”.

En su opinión es casi obligatorio incrementar u optimizar el número y el tipo de especializaciones en función de la actualización del conocimiento, los avances tecnológicos, la transformación del perfil sociocultural y las necesidades de atención de los habitantes.

 

 

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