Darle un vuelco al sistema de salud debe ser la prioridad del próximo gobierno


Después de tres años de aprobada la Ley Estatutaria de la Salud, persisten las quejas de los usuarios del sistema de salud. El doctor José Felix Patiño Restrepo participó en la preparación del decálogo para cambiar el actual modelo. En diálogo con el Colegio Médico Colombiano, amplía algunas de las propuestas.



El doctor José Félix Patiño Restrepo, ex Presidente de la Academia Nacional de Medicina, ex Ministro de Salud, ex Rector de la Universidad Nacional de Colombia y miembro de la Comisión para la Transformación de la Educación Médica, es un referente de la histórica transformación de la medicina en Colombia. En los últimos meses ha sido invitado a las reuniones de la Gran Junta Médica Nacional (GJMN) con el fin de elaborar un decálogo con las propuestas para reformar el sistema de salud y resolver una de las mayores preocupaciones de la población.

Para el doctor Patiño, la Gran Junta Médica Nacional ha hecho un esfuerzo coordinado para promover un cambio estructural del sistema de salud que se ajuste al marco jurídico aprobado en la Ley Estatutaria. "Después de varios debates, la GJMN acordó hacer algo similar a lo que hizo el doctor Fernando Sánchez Torres, como presidente de la Academia Nacional de Medicina, cuando después de año y medio de discusiones, tomó un papel en el cual escribió los 14 puntos fundamentales para transformar el modelo de salud. Es lo que hoy conocemos como la Ley Estatutaria de la Salud".

Hay que recordar, explica el profesor Patiño, que las leyes estatutarias tienen como función regular los derechos humanos fundamentales; con esa base orientan el sentido y contenido de las leyes ordinarias. Además, trazan el rumbo de las políticas públicas. "Con ese alcance, la estatutaria sancionada en 2015, declaró que la salud es un derecho humano fundamental y estipuló el alcance de dicho derecho. Esa sentencia hace que sea totalmente incompatible con la Ley 100. Lo más absurdo es que después de tres años de aprobada la Ley, no se ha tocado la matriz de la intermediación financiera, es decir, a las EPS y se conserva el modelo de aseguramiento, que es el elemento que ha llevado a la comercialización de la salud como si fuera una mercancía y no un derecho".

La Academia Nacional de Medicina (ANM) ha propuesto que las EPS dejen de manejar los recursos públicos y se conviertan en administradoras o gestoras, planteamiento que al profesor Patiño le parece una buena alternativa. "Se les puede pagar una suma fija para que funcionen como una rueda de engranaje. El Estado colombiano es el que se debe encargar de garantizar la salud y no las EPS. Estas últimas pueden gestionar las bases de datos, la parte contable y pasar a ser aliadas de los pacientes, en lugar de mantenerles el incentivo perverso que tienen hoy en día para contener costos e incrementar su ganancias a costa del sufrimiento de los colombianos."


SOS para los hospitales públicos


El propósito del decálogo es crear el modelo de salud que el país necesita, agrega Patiño. Por tal razón, el próximo gobierno va a tener que tomar medidas drásticas frente al tema de la salud. De igual forma, continúa, tiene que nombrar a un ministro de Salud que sea médico. "Yo me considero muy buen médico, pero si me nombran Ministro de Hacienda, llevaría al país a la quiebra. Eso es lo que ha pasado con la cartera de salud".

Reitera que no puede seguir la situación crítica de la red pública hospitalaria, la mala calidad en la prestación de los servicios, la condición agonizante de la salud pública, las pésimas condiciones laborales de los trabajadores de la salud y el desconocimiento de la autonomía médica.

Dr. José Félix Patiño Restrepo - Ex Presidente de la Academia Nacional de Medicina, Ex Ministro de Salud, Ex Rector de la Universidad Nacional de Colombia y miembro de la Comisión para la Transformación de la Educación Médica


Para empezar, enfatiza, el Estado debe recuperar la rectoría y el control del sistema. "Igualmente, hay que examinar la integración vertical porque ocasionó la desaparición de los hospitales públicos. Las redes prestadoras de las EPS nunca incluyeron a un hospital público; ahora no lo pueden hacer porque la institución pública ha quedado rezagada y no cuenta con la misma tecnología de punta que los demás; de manera que el daño que se le hizo a la red de sobrepasa los siete billones de pesos y que si se pagara ahora, habría que conseguir otra cuantiosa cantidad de dinero para modernizar la infraestructura y los equipos médicos. "El futuro de los hospitales públicos es muy oscuro; si no se toman medidas inmediatas, van a desaparecer. Ya muchos han cerrado, otros se volvieron privados y hay algunos como el San Vicente de Paúl, de la misma categoría del San Juan de Dios de Bogotá, que tuvo que cerrar servicios indispensables como los de pediatría. Quienes hemos trajinado este camino estamos desilusionados, frustrados y desesperados ante esta realidad, pero el Ministro no ha hecho nada por salvar estas instituciones y ha hecho todo por sobrevivir a las EPS".

La medicina es una comunidad moral dentro de la sociedad que en forma altruista busca mejorar a la persona y a la colectividad, reflexiona el profesor Patiño. En 2.500 años de historia de la medicina, en 1993 se introdujo por primera vez en concepto mercantilista de la salud. Muchos vieron en la atención un negocio. Esa es la mayor perversión de la moral social. "No puede existir un buen negocio y al mismo tiempo un sistema de salud con calidad porque para que el negocio sea sostenible tiene que negar servicios. Es así de simple."

Considera el Profesor Patiño que el neoliberalismo no es una ideología económica sino una religión de fanáticos fundamentalistas que no creen que algo pueda funcionar si no está por dentro del círculo de lo privado o es rentable. "Quienes estudiamos medicina hace algún tiempo nunca pensamos en hacer negocio o en enriquecernos con ella. Para nosotros era una vocación el poder servir a los demás y nos parecía fascinante entender el mundo el universo a través de la medicina, la cual estudia las bases moleculares de la vida y de la enfermedad. Por eso, la Ley 100 le hizo un daño terrible a los pacientes, a los médicos y a la medicina."