Estimado Doctor:


El Colegio Médico Colombiano consciente de su responsabilidad misional con la salud de la sociedad colombiana, con la profesión médica como patrimonio inmaterial de la humanidad, y con la dignidad del profesionalismo y del ejercicio profesional de la medicina, se ha empecinado en ayudar a la nación colombiana a resolver de fondo la absoluta crisis en que se encuentra el Sistema Nacional de Salud implementado por la Ley 100 de 1993, ya que ha deteriorado severamente los anteriores valores universales.


El Colegio considera que la única manera de lograr este objetivo y detener el abuso de las posiciones dominantes en este conflicto tan asimétrico, es equilibrando el exagerado poder de los aseguradores, de políticos inescrupulosos y de la corrupción generalizada, anteponiéndoles nuestro profesionalismo, y para eso es necesario trabajar como las hormigas, valga decir, todo individuo médico colombiano tiene que ser un activista y para eso debe estar comunicado con sus demás colegas, y debe ser consciente de que juntos formamos un gran colectivo y una sola unidad de propósito:

Crear un poder bioético suficientemente grande que sea capaz de detener el poder mercantil y corrupto de los abusadores.


Igualmente entendemos que la única forma de lograr esa cohesión gremial nacional, es que la gran mayoría de los médicos del país estén conscientes y activamente intercomunicados, y, afortunadamente la tecnología de la moderna comunicación es una potente feromona, y nos permite ciertamente actuar en masa como hormigas legionarias.